Ya es una costumbre cada vez mas fuerte que las horas de sueño vayan desapareciendo de mi listado de necesidades, como si no tuviera ya suficientes conflictos emocionales interiores con mi ser a causa de las mil cosas que me faltan por hacer en la vida, de los temores y ansiedades que me generan tantos y tantos títulos de películas sin ver, de libros sin leer y de canciones sin escuchar, ahora se suma la carencia de ganas de dormir, tal vez esta carencia está estrechamente ligada con los conflictos emocionales que acabo de mencionar, a lo mejor y sin querer pecar por ególatra o sin querer mostrar una falsa faceta de intelectual, el sueño va en contra-producción con mis anhelos artísticos mas profundos.
Por eso, consciente de lo duro y difícil que ha resultado crecer, consciente de verme solo en un apartamento con nada mas que una taza de café y alternadamente un dvd, un equipo de sonido, un libro o un computador, hoy inicio mi blog, hoy doy rienda suelta a ese gran número de letras desordenadas que reposan en mi ser como enclaustradas o atrapadas dentro de un subterráneo.
Y debo confesar que es mágico, casi excitante escribir, escribir para mi, con la posibilidad de que me lea usted, con la incertidumbre de no saber finalmente si usted leyó o si realmente escribí para usted o para mi.
Así que con esa misma carrera diaria que llevo por no permitir que la tecnología me deje tirado a mil kilómetros de ella (será tema de algún futuro escrito por acá) comienzo hoy a aprovechar la posibilidad de publicar este blog.